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martes, 22 de mayo de 2012

Nosotros somos San Mames

Aprovechando la expectación social que se ha creado en torno al Athletic de Bilbao y sus finales, no son pocas las marcas que están sacándole partido a la ocasión. Además de las numerosas empresas locales, se pueden encontrar campañas de importantes firmas que también operan en el ámbito nacional, con la consigna siempre de animar al club bilbaíno.

Entre todos esos trabajos, encontramos esta agradable pieza bajo el lema "Nosotros somos San Mames", que cuenta con claras aspiraciones de hacer marketing viral. La empresa cervecera San Miguel, del grupo Mahou-San Miguel, es patrocinadora oficial del equipo y ha aprovechado esta ocasión especial para acompañar a la hinchada rojiblanca en esta inolvidable cita y para ello qué mejor que la identificación con el target y la utilización de elementos emocionales para la acción.


domingo, 29 de abril de 2012

Coca-Cola y Spotify. Hasta que la muerte los separe

Como ya comenté en otro post, una tendencia que veníamos observando desde hace ya un tiempo es la de vincular las marcas con contenidos diferenciales. Contenidos que dotan a las marcas de una asociación de atributos y a su vez crean engagement.

Eso bien lo saben los de Coca-Cola. Recientemente, se ha publicado que Coca-Cola y Spotify han firmado un acuerdo global en el que la plataforma de música social, de origen sueco, pasa a ser “la plataforma musical oficial” de la firma de refrescos. Y que incluirá a Spotify en su timeline del facebook oficial, con millones de fans expectantes a la nueva plataforma musical.

Spotify, que aunque lleva solamente desde el 2008 actuando en el escenario de explotación de contenidos, únicamente en Europa ya cuenta con más de 10 millones de usuarios, de los cuales 1 millón son de pago. Y mientras tanto, el aterrizaje al mercado estadounidense se ha visto reforzado con este acuerdo de negocios bilateral.


¿Qué ha visto el gigante de los refrescos en una compañía aún en crecimiento?

Que una firma que cuenta con tantos años en su haber, pero que sigue manteniendo una personalidad joven y dinámica, no es de extrañar que invierta grandes ingestas de dinero en sponsorizar este tipo de actividades.  No en vano, necesita beber de aquellos “cálices sagrados” que se va topando y que busca sin cesar, para poder mantener esa eterna juventud.

En este caso, el negocio está claro. Acercarse a un target group joven, amante de la música y sociable, muy sociable. Representan un público muy fiel a sus marcas, que tienen actitudes muy emocionales hacia lo que consideran de su agrado y son muy selectivos. Tienen una gran capacidad de asociar acciones positivas o negativas con marcas y/o entornos concretos dependiendo del contexto. Aparte de eso, tienden a compartir sus experiencias de ocio a través de las redes sociales, hecho que magnifica el alcance de los mensajes publicitarios vertidos.

Además, no debemos olvidar que en Spotify les van a encontrar en un momento agradable del día, el momento en el que se escucha música, lo cual da pie a una mayor predisposición a la hora de atender mensajes publicitarios.Y como reza su eslogan "destapa la felicidad", es importante encontrarse con el consumidor en esos momentos felices que cada día escasean más.

Dicho esto, no queda más que aplaudir la maniobra estratégica que ha realizado la compañía estadounidense. Mientras tanto, se adelanta a la competencia y se posiciona favorablemente, en lo que se prevé una batalla global por conseguir la asociación con los contenidos y sus respectivas plataformas de explotación. 

No solamente en las redes sociales reside el preciado valor añadido, hay que seguir explorando los nuevos soportes...


domingo, 20 de noviembre de 2011

KTM vs. BMW. El caso Ewan McGregor

Oportunidades para gestionar la marca

Allá por el año 2003, el polifacético actor Ewan McGregor y su amigo, el también actor Charlie Boorman emprendieron un largo viaje. Este proyecto consistía en una ruta motera que los llevaría de Londres a Nueva York, atravesando Europa Occidental y Central, Ucrania, Rusia, Kazajistán, Mongolia, Siberia, Canadá y EEUU. Toda una hazaña para estos intrépidos aficionados del motociclismo.

Tras haber acordado que iban a realizarse una serie de programas documentales y un libro con el material recopilado, los chicos del proyecto lo vendieron como una importante oportunidad para que alguna marca motera los patrocinase. Así pues, se pusieron en contacto con dos prestigiosos fabricantes de motocicletas todo-terreno. Charlie estaba prendado de las motos que llevaban la firma austríaca KTM, McGregor sin embargo era partidario de hacerse con unas de la casa bávara de BMW.



Finalmente, McGregor cedió viendo lo ilusionado que estaba su amigo y se disponían a hacerse con las KTMs. Pero cuál fue su sorpresa al recibir una llamada en la que se les comunicaban que tras un estudio de un experto, la marca austriaca no veía viable su proyecto, aduciendo altas posibilidades de no ser exitoso. Alegaban que podría conllevar una publicidad contraproducente con lo que viene siendo su mayor baza: la dureza y fiabilidad de sus motos.

                       
                Capítulo en el que KTM comunica que NO va a embarcarse en la aventura

Se podría decir que la marca KTM perdió una oportunidad de demostrar cuan duras eran sus motos y la desconfianza propició que la casa bávara se llevase el gato al agua. Y así, comenzaron el viaje con tres motos BMW 1150 GS Adventure (Dos para los actores y una para el cámara).

Por el contrario, BMW adoptó una filosofía a lo largo del viaje en la que se veía que su producto era robusto, de gran calidad y de diseño exquisito. No obstante, también enseñó que incluso la mejor de las máquinas puede sufrir percances (algo que va de la mano con el espíritu de aventura) y enseñaron sin tapujos como reparaban las pequeñas averías que se iban formando.

Al final, la aventura se saldó positivamente y tras duras semanas de motociclismo extremo, consiguieron llegar victoriosos a Nueva York. La serie se emitió y tuvo un éxito de audiencia y de seguidores fieles bastante considerable. En los foros especializados hicieron ruido y las máquinas cobraron protagonismo.

Con todo ello, KTM una marca especialista en cross y off-road perdió la oportunidad de hacerse con un público más amateur y no tan especializado (de competición). Mientras que, BMW con su modelo GS Adventure dio en la diana y se ganó al mayor mercado que pueda haber en este ámbito. Gente como Ewan McGregor y Charlie Boorman, que eran unos simples aficionados al motociclismo, de tal manera que conseguían transmitir mayor cercanía al cliente potencial de las BMWs dotando a éstas de una importante notoriedad de marca en el segmento.

Evidentemente, otras firmas productoras de equipamiento y relacionadas con el mundo de la motocicleta no dudaron en esponsorizar el material del proyecto. Además de las BMW's, participaron marcas de peso como Belstaff, Explore!, Michelin, Mitsubishi Motors, Nissan, Nokia, Total Excellium y Touratech.

En conclusión, para la casa BMW supuso un importante incremento de ventas en el segmento y una notoriedad fidelizadora brutal; mientras que KTM lamentó una de las mayores oportunidades para hacer branding que ha tenido después del Paris-Dakar.

*Recomiendo el visionado de la aventura y su segunda temporada.